martes, 12 de mayo de 2015

Otrora.

Solo soy el autor material de este poema,
el autor intelectual es otro
que vive en mí, que vive a través de mí.

Yo no soy nadie, yo es nada.
Rimbaud estuvo cerca, pero lo formuló mal:
Yo no es otro; otro soy yo.

Anhelo el puesto del otro, codicio su suerte,
envidio su hogar, deseo a su esposa,
añoro su vida, repito su prosa.

Nada de eso conseguiré, ¡JAMÁS!, aunque me esfuerce.
Lo único que me mantiene en vilo es cruzarme
con aquél que quiera ocupar mi lugar, este lugar vacío.

Hasta el momento solo
lo he encontrado aquí.

Me encandila su brillo.

Quisiera un mundo opaco,
donde las cosas no tuvieran brillo.

Un mundo con colores y contraste,
pero donde la luz que emana de las cosas no me dañase.

La luz, la energía, me lastima las corneas,
rasgan mis pupilas, corroen los bastones de mis ojos.

La crueldad de una estrella que falleció hace millones de años
se burla de mí aún cuando adopta la forma de un agujero negro.

Me pregunto si yo también lastimo a alguien con mi brillo
o si acaso no brillo y le soy indiferente a los ojos de los demás.

miércoles, 15 de abril de 2015

Marcas.

Existen, al menos, dos tipos de marcas:
las que uno se hace en el cuerpo,
las que el cuerpo le hace a uno.

Mientras que algunos exponen sus tatuajes,
yo enseño mis cicatrices.

Mientras que algunos exhiben sus aros,
yo luzco mi rostro carcomido por la viruela.

Mientras que algunos esperan impacientes
entrar a la sala donde les perforarán el alma,
yo espero en la sala de pacientes
a que me realicen una traqueotomía.

¿Quién soy yo para rechazar lo que mi cuerpo me ha dado?
¿Quiénes son ustedes para aceptar algo que no ha pedido?
¿O será que no somos tan diferentes a lo que pensamos?

jueves, 12 de febrero de 2015

Merlo.



A Roberto Sayar

Merlo, merluza merlada en el merlizonte,
murlas y remurlas al mirlo mercenario,
merlas las merlanas de los merlences remermidos.

Miro los mirnos y me mirno en ellos
(si Merlín viera a Merlina así se mirlarían)
desmirlándome el alma para amarla a la vuelta.

¿Me estará mirlando? En Merlo
la murga sale a merlirme y un murmullo
mudo me muda remerlinamente.

Al verme, mi amirlo me mermela cómo me fue
y yo le digo: “Merlo me ha mermelizado
¡hasta el mermo!”

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Te quiero.

Te quiero callada, para así poder oír lo que piensas,
te quiero lejos, para así extrañar tu compañía,
te quiero inmóvil, para así ver cómo mueves mi alrededor,
te quiero dormida, para así poder velar tu sueño.

Te quiero como furioso oleaje,
como lluvia errante,
voraz y sibilante,
irrefrenable y contrariada,
o como noche estrellada,
pasiva y desahuciada.

Permíteme quererte, hazme ese favor,
y si no lo haces, al menos,
quiérete por los dos.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Eterna del Museo.

A Macedonio Fernández

El Presidente perdió a su Eterna;
se le esfumó hacia el pensamiento.
Se quedó solo y sin consuelo
entre prólogos y comienzos.

Autor y personajes intentan
consolarlo no es tarea fácil.
Lector seguido, lector salteado,
ninguno como él es tan frágil.

Cómo no compadecerme
de ti, poeta y filósofo,
si yo también perdí a mi Eterna
en un Museo, museo otro.

Ella era luz y era vida,
gracia, risa y compañía,
y en mis años de adolescencia
espantaba mis cobardías.

En un día que no existe
fue su último avistamiento.
La he buscado desde entonces,
como tú, en mis pensamientos.

Por eso al lector atento
tú y yo le aconsejamos:
triste no es quien perdió a su Eterna,
sino aquél que no la ha encontrado.

viernes, 10 de octubre de 2014

Así te querré.

Con pelirroja sonrisa
con pecosa mirada
con extraviados lóbulos
con melodiosa cabellera
con deliciosa piel
con aromática ironía
con pecaminosa timidez
con degustable silueta
así te imagino
así te querré.